Por: Agencias
La mayor red de contrabando de combustible en la historia reciente de México está siendo desmantelada por autoridades federales. La Fiscalía General de la República (FGR) y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) han solicitado más de 200 órdenes de aprehensión en contra de personal aduanal, militares, empresarios y figuras políticas por su presunta implicación en el delito de huachicol fiscal.
Este delito, que ha permitido durante años el ingreso ilegal de millones de litros de combustible desde diversos países, involucra a funcionarios de alto nivel de las aduanas nacionales, incluyendo agentes operativos, subadministradores y administradores, así como elementos de las fuerzas armadas y empresarios vinculados con el sector energético.
Uno de los casos más delicados es el del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, militante del PAN, quien figura como socio mayoritario de la empresa Ingemar, S.A. de C.V., señalada por estar implicada en el contrabando de 15 millones de litros de huachicol decomisados en Coahuila. Aunque Ruffo niega cualquier responsabilidad y afirma estar dispuesto a colaborar con las autoridades, ya se ha emitido una orden de aprehensión en su contra.
Red bien estructurada
Las investigaciones revelan una estructura compleja y de alto nivel. Según fuentes federales, las órdenes comenzaron a tramitarse desde agosto de 2025, y se seguirán liberando en los próximos meses. Debido a la magnitud del caso, no todas serán anunciadas públicamente.
El operativo incluye detenciones en aduanas estratégicas como Ciudad Juárez, Matamoros, Reynosa, Nuevo Laredo, Tampico y Ensenada, donde varios funcionarios ya han sido suspendidos o removidos de sus cargos.
El pasado 14 de agosto, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la detención de 14 personas, entre ellos tres empresarios, seis elementos de la Marina (cinco en activo y uno en retiro), y cinco exfuncionarios de aduanas, vinculados al decomiso de 10 millones de litros de diésel en el puerto de Tampico.
Operativo de alcance internacional
Buques provenientes de Liberia, China y Singapur intentaron ingresar millones de litros de combustible disfrazados como aditivos, aceites y sosa cáustica, aprovechando vacíos legales y complicidades en aduanas. En uno de los casos más sonados, el buque High Challenge intentó ingresar 50 millones de litros de huachicol el pasado 10 de marzo.
La estrategia de contrabando también ha sido detectada en pasos fronterizos terrestres. El 23 de junio, se decomisaron 80 pipas y 100 carrotanques con alrededor de 20 millones de litros en la aduana de Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Empresas bajo lupa
Además del personal aduanal y militar, la investigación ha puesto el foco sobre importadoras, comercializadoras y distribuidoras de hidrocarburos. Las autoridades señalan que, sin su participación, el huachicol fiscal no podría haberse consolidado a esta escala.
La empresa Crismón Hidrocarburos y Derivados, mencionada como la única comercializadora asociada con Ingemar, fue autorizada por la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y también está siendo investigada.
Sobornos millonarios y corrupción sistémica
El modus operandi detectado incluye el uso de permisos legales modificados, falsificación de documentos de importación y pago de sobornos millonarios a funcionarios. Esta corrupción permitió el ingreso de combustible sin pagar impuestos, generando ganancias de miles de millones de dólares para empresas y organizaciones criminales.
El caso ha alertado también a agencias de inteligencia de Estados Unidos, debido al posible vínculo con redes internacionales de contrabando.
La militarización de las aduanas, sin resultados claros
Aunque desde 2020 el gobierno federal colocó las aduanas bajo el control de las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, esto no detuvo el crecimiento del contrabando. Por el contrario, algunos elementos militares aparecen ahora involucrados en la red, como el vicealmirante Manuel Farías Laguna, recientemente detenido.
Con información del Universal
madpf